
El balance de 10 muertes comparado con las 31 personas fallecidas el año pasado , muestra el descenso espectacular que la DGT se apresuró ayer a «vender» al comunicar «un descenso del 62%».
Se puede llegar a la conclusión —menos multas igual a menos muertes— opuesta al pensamiento del Gobierno resultando alarmante para la DGT. No hay que olvidar que su responsable, Pere Navarro, defiende que las «multas son necesarias, imprescindibles para la seguridad vial, ya que a más multas, menos infracciones y accidentes». Sin embargo, la terca realidad viene a contradecirle: una drástica caída de las sanciones y las cifras de muertes se han desplomado.
Desde la AUGC le recuerdan al director general de Tráfico que «las multas nunca pueden, como pretende, ser el puntal de la seguridad vial. Solo es un elemento más y son más importantes otras cuestiones como la educación vial, la reducción de puntos negros» o la presencia de la propia Guardia Civil en las carreteras, que está demostrado que es la fórmula más disuasoria para evitar delitos de tráfico. La prueba de que no hace falta multar desaforadamente para ganar en seguridad la tenemos en estos tres meses en los que se han reducido las sanciones por encima del 50% y la siniestralidad se ha derrumbado. «Eso demuestra que nosotros seguimos haciendo bien nuestro trabajo, que seguimos multando y que estando muy presentes en las carreteras».
La AUGC lamenta que a la DGT le domine un desaforado «afán recaudador». Recuerda que el 75% de los radares no están situados en lugares peligrosos, ni tienen como misión reducir los accidentes, sino que «los colocan en las rectas más largas, donde el conductor aprieta el acelerador para poder adelantar y así le caen buenas multas».
Fuente:http://www.abc.es
Imagen:http://www.publico.es


